Qué es SEPA y cómo afecta a tus transferencias y domiciliaciones
SEPA hace que transferir dinero dentro de buena parte de Europa funcione con las mismas reglas y plazos que una transferencia nacional. Así es como afecta a tu día a día.
El IBAN identifica tu cuenta dentro del área SEPA; el SWIFT/BIC identifica al banco en transferencias internacionales. Te explicamos cómo se componen y cuándo necesitas cada uno.
Cada vez que compartes tus datos bancarios para recibir una transferencia, aparecen dos códigos distintos: el IBAN y, a veces, el SWIFT/BIC. Sirven para cosas diferentes.
El IBAN (International Bank Account Number) identifica de forma única tu cuenta bancaria dentro del área SEPA. En España empieza siempre por ES y tiene 24 caracteres: 2 letras de país, 2 dígitos de control y 20 dígitos que identifican entidad, oficina y número de cuenta.
Aunque no necesitas calcularlo a mano, el IBAN español conserva internamente el antiguo Código Cuenta Cliente (CCC): 4 dígitos de entidad, 4 de oficina, 2 de control y 10 de número de cuenta, precedidos por 'ES' y dos dígitos de control adicionales.
El SWIFT/BIC identifica a la entidad bancaria (no a tu cuenta concreta) dentro de la red internacional de mensajería interbancaria. Se necesita sobre todo para transferencias fuera del área SEPA, mientras que dentro de SEPA basta habitualmente con el IBAN.
Para una transferencia SEPA (Unión Europea y algunos países más) normalmente solo necesitas el IBAN del destinatario. Para enviar dinero fuera de esa zona, tu banco puede pedirte también el SWIFT/BIC de la entidad receptora.
SEPA hace que transferir dinero dentro de buena parte de Europa funcione con las mismas reglas y plazos que una transferencia nacional. Así es como afecta a tu día a día.
Antes de fijarte en el nombre del banco, hay una lista corta de condiciones que determinan si una cuenta te conviene o no. Repásala antes de contratar cualquier producto.
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